foro educativo de izquierda anticapitalista

"MANIFIESTO"

      En las últimas décadas el capitalismo ha producido cambios en su forma de acumulación bajo diferentes denominaciones (neoliberalismo, capitalismo tardío, globalización) sin perder su carácter esencial: el ser cada día más un sistema inhumano, estructurado alrededor de la ganancia y el enriquecimiento de unos pocos, que arrojan cada vez más seres humanos a la miseria y exclusión.

     Frente a esta realidad - de un capitalismo dominante en lo ideológico y extorsionador en lo financiero y militar - hubo sin embargo, acciones y reacciones que cuentan con una larga trayectoria histórica, con las que los sectores populares enfrentaron a este sistema de explotación y alienación. Hoy movimientos sociales nuevos, reagrupamientos de clase, de género, de minorías están en la búsqueda de estrategias de articulación que superen la dispersión territorial y social y el fraccionamiento ideológico y político.

     La educación sigue siendo un espacio donde el poder construye consensos hegemónicos,  pero también se convierte en un espacio de conflicto cuando los sectores subordinados logran abrir  brechas que colaboren con la construcción de una alternativa decididamente revolucionaria y anticapitalista. 

   Esta tarea está lejos de ser simple. Poderosas fuerzas de captación de intelectuales, “técnicos” educativos y cientistas sociales actúan bajo la protección de subsidios imperialistas que mejoran la calidad de vida de unos pocos académicos y ayudan a disimular la racionalización reformista de los proyectos educativos ajustables a una sociedad laboralmente flexibilizada y socialmente excluyente.

     En este marco es nuestro propósito conformar un Foro para reunir a los que en el campo de la educación, cualquiera sea su función, quieran hacer oír su opinión, análisis, investigación o protesta para potenciar la resistencia, teniendo en claro la fortaleza de aquello contra lo que se opone, y recordando que en la historia sólo se une lo separado y se sintetiza lo diverso.

 

 

II

 

     Durante la revolución industrial la burguesía impulsó la extensión de la educación básica al conjunto de la población logrando en un solo movimiento la calificación obrera elemental y el disciplinamiento social. Se inició así un nuevo reclutamiento institucional diferente a los anteriores, como lo habían sido la familia, la iglesia, el ejército, la cárcel. El sistema educativo se extendió, los docentes ampliaron su número e influencia relativa.  Al mismo tiempo estudiar y aprender se empieza a percibir como un derecho (de las personas como tales), y una obligación (del Estado).

     Frente a esas diversas tácticas de dominación se desarrollaron estrategias de resistencia, oposición y contra hegemonía que se expresaron paralelamente en la lucha por la ampliación de la educación formal y en el cooperativismo, fomentismo, sindicalismo, partidos obreros, ligas campesinas, vanguardias artísticas.

    Hoy, el sistema requiere, producto de los adelantos científicos y tecnológicos, una menor calificación de la mayoría de la mano de obra y una élite sobre calificada. La escuela dejó de ser tenida como el punto de encuentro. Los nuevos puntos de “reunión” generacional e ideológico pasaron a ser el consumo, los medios masivos de comunicación, la moda, las tecnologías: estas son algunas de las características más puntuales de la etapa posmoderna. Simultáneamente, el envejecimiento de los habitantes de los países desarrollados, la fragmentación social de los países dominados, la pérdida del comunitarismo, la fragmentación laboral y la crisis de las creencias colectivistas, vuelven dificultosa la posibilidad del encuentro “con tiempo” y en un mismo lugar de personas que compartan los mismos intereses. Es la escuela la que queda como un último refugio de la concentración social.

     Vemos que las características que ayer se percibían como un gran avance de la humanidad empiezan a ser consideradas como un obstáculo para la productividad y eficiencia del sistema. El que un grupo de personas se reúna por un período determinado en un mismo espacio para conocer(se), hablar(se), escuchar(se) no produce plusvalía.

     La ofensiva de los que mandan, se viene traduciendo en la  degradación y segmentación del sistema educativo así como en un conocimiento cada vez menos socializado. A la educación pública “común” se la reemplaza por una instancia de asistencialismo social masivo y contenedor. Los procesos de privatización y descentralización entregan al mercado la otrora bandera de la burguesía de “unidad nacional”. La pérdida del papel de socialización cultural es reemplazado por tecnologías de bajo costo y educación a distancia. Todo es parte de un nuevo proceso de coacción física y simbólica, ante lo cual es urgente  tomar como objetivo de la educación la lucha contra el prejuicio, la superstición, la irracionalidad y la mistificación que la ideología dominante difunde a través de sus principales aparatos, como los medios masivos de comunicación y el propio sistema educativo.

     Desde el Foro nos oponemos al capitalismo, que en esta nueva etapa está impulsando “reformas” al sistema educativo para adecuarlo a su proyecto de avance hacia la barbarie. Por eso, hoy más que nunca, es necesario convertir al campo educativo en un movimiento social que se nutra con las mejores experiencias de educación pública, de educación popular y de formación política e ideológica de las organizaciones de izquierda.

 

 

III

 

    La intervención política transformadora en el sistema educativo se ve obstaculizada por problemas difíciles de resolver.

     La experiencia acumulada hasta ahora por diferentes agrupamientos contra hegemónicos, en el campo educativo (publicaciones, foros en defensa de la escuela pública, etcétera) no logró interpelar, salvo coyunturalmente, a los intelectuales de izquierda ni aportar consecuentemente elementos de análisis y denuncia suficientes para la militancia social.

     En oportunidades, algunos intelectuales quedaron atomizados en acciones y propuestas individuales, marginados y desperdigando valiosísimos aportes; otras veces fueron cooptados por espacios “progresistas” en donde diluyeron sus análisis y pro-puestas educativas con la política de lo posible. La izquierda misma algunas veces impulsó iniciativas  en defensa de la escuela pública con alianzas tácticas de unidad de acción pero renunciando a la batalla ideológica con esos aliados confundiendo y contribuyendo a debilitar la necesaria perspectiva socialista de nuestra lucha.     Estamos en momentos en que la inevitable lucha social y económica va acompañada por un creciente proceso de politización de masas y necesita - más que nunca - del apoyo de una batalla ideológica que denuncie la falsedad de un cada vez más

imposible “capitalismo  humanizado” y la vigencia del imperialismo en todas sus formas, económicas, políticas, culturales e ideológicas.

    En este contexto nos proponemos denunciar y confrontar al sistema, a través de la reunión y difusión de datos, tendencias, proyecciones de la situación de injusticia, arbitrariedad y contradicciones que atraviesa la sociedad en general y nuestro campo educativo en particular, participando en la lucha por cambiar la situación. Socializar la reflexión y producciones que dife-rentes actores comprometidos con la lucha anticapitalista vienen realizando en distintos ámbitos educativos.

    El Foro Educativo de Izquierda Anticapitalista se propone construir un espacio abierto para una elaboración sobre el sistema por fuera del sistema, una elaboración teórico-educativa por fuera del “establishment” intelectual, una reflexión sobre la política gremial por fuera de la burocracia.       

 

   Llamamos a integrar este Foro a todos aquellos que estén dispuestos a participar asumiendo el compromiso de no ocultar las diferencias sino de potenciar el debate y la polémica en la lucha misma  por la unidad anticapitalista y de izquierda. La “unidad en la diversidad”, capaz de dejar de lado, no su identidad, sino las cuestiones secundarias sigue siendo una deuda pendiente con nuestro pueblo.   

 

Primeras firmas: María Cristina Agid, Patricia Agosto, Pablo Arenillas, Susana Arricheta, Claudia Baldrich, Patricia Buengiorno, Julio Bulacio, Horacio Cárdenas, Cristina Cervini, , Susana Colli, Élida Conde, Viviana Da Re, Lía Dresney, Néstor DiMilia,  Graciela Estevez, Arturo Fernández, José Forni, Adrián Fuertes, Silvia Gabarain, Manuel Gutiérrez, Pablo Imen, Viviana Kleinman, Osvaldo Korhnbiltt, Claudia Korol, Malena Ladizesky, Cristian Lagata, Olga delia Macchi, Carlos Mangone, Laura Marrone, Dora Martínez, Andrea Matamala Pinto, Hebe Miguel, Nicolás Pedregal, Myriam Pelazas, Luisa Piazza, Adrián Piva, Marcelo Piva, Virginia Pescarmona, Carlos Oroz, Lisandro Rapetti, Graciela Romano, Carolina Sánchez, Gabriela Saslavsky, Paola Tarasow, Alicia Tuñón, Jorge Urdangariz, Andrea Vázquez, Juana Villalba.

 

                             

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